Bienvenidas Amadas Hermanas en Cristo. Gracias por visitar nuestra pagina Web. Dios las Bendiga!!!!
Dios las bendiga a todas y Gracias por visitarnos!!!  
  PAGINA DE INICIO
  CREER EN CRISTO
  LO QUE JESUS HIZO POR TI
  ACUERDATE
  LAS TRES LLAVES
  MARIDOS
  MUJERES TALENTOSAS
  VIOLENCIA FAMILIAR
  DIOS QUIERE USAR TU VIDA
  CONTACTO
  EVA O SARA
  LA LECCION DE MARIA
  MUJERES DE LA BIBLIA
  MUJERES GUERRERAS
  MUJERES VIRTUOSAS. (poema)
  TESTIMONIOS
  INFIDELIDAD
  MUJERES SOLTERAS
  PAREJAS FELICES
  MUJERES ESFORZADAS
  MUJER DE MINISTERIO
  LA INTEGRIDAD
  IDENTIDAD
  LAGRIMAS
  MINISTERIO DOMESTICO
  MADRE SOLTERA
  OBSTACULIZADORA O FACILITADORA
  CRIO HIJOS PARA DIOS
  SER MADRE
  LA VERDADERA BELLEZA
  MUJERES PIADOSAS
  LA FRAGANCIA DE SU PERFUME
  REFLEXIONES
  SIERVAS
  MUJER DE CARACTER
  MUJER LIDER
  SANIDAD DEL ALMA
  LA ESPOSA DEL PASTOR
  ADMIRADORES DE SUS ESPOSAS
  UNA HIJA MUJER
  ACTIVIDADES PARA DAMAS
  SECCION: MUJER DE HOY
  UNA MUJER DE DIGNIDAD Y FORTALEZA
  LA MATERNIDAD
  CONSEJOS PRACTICOS
  RESTAURACION
  LOS TRES NIVELES DEL AMOR
  EL SEXO PERMITIDO Y EL QUE NO
  LA SEPARACION
  => EL DIVORCIO DEVASTO MI VIDA
  FIDELIDAD MATRIMONIAL
  PROPOSITOS DE LA FAMILIA
  PETICIONES DE ORACION
  AMOR DIVINO
  SEMILLAS DE BENDICION
  AMADA POR DIOS
  LA SABIDURIA
  EL LUGAR DE LA MUJER EN EL CORAZON DE DIOS
  YO TE CONOZCO
  MENSAJE DE EXITO
  LA BELLEZA DE LA MODESTIA
  LA ESPOSA DE MI PASTOR ME ABRAZO
  FORMANDO UNA IMAGEN INTERIOR CORRECTA
  SOBRE LOS MONTES
  DIOS QUIERE USARTE
  SANIDAD FISICA
  FRENTE A LO INEVITABLE: ESTER
  NO CEDAS ANTE LA PRESION
  LA GRACIA DE DIOS
  EL TIEMPO ES YA !
  DISEÑADAS PARA AMAR
  NO TE DUERMAS
  PERPETUANDO LA BENDICION
  ---> LIBRO DE VISITANTES
EL DIVORCIO DEVASTO MI VIDA

El divorcio devastó la vida de este hombre, pero de las cenizas brotó una nueva esperanza en cuanto al futuro

por William Ryder

Siempre recordaré aquella noche con perfecta claridad. Acabábamos de mudarnos a una nueva ciudad once días antes, para que mi esposa Amy, con quien había estado casado por tres años, comenzara un programa de maestría. Yo me había graduado del seminario diez semanas antes, y estaba trabajando en una tienda, mientras buscaba trabajo dentro de la iglesia.

Agotado después de un día de trabajo de diez horas, subí lentamente las escaleras hasta nuestro nuevo apartamento. Ya adentro, me hundí gozosamente en mi silla favorita, y miré hacia Amy, que estaba sentada en un extremo del sofá que tenía junto a mí. Se aclaró nerviosamente la garganta, y me dijo: “Tenemos que hablar”. Yo no estaba preparado para lo que vino después. En lo que pareció decir sin una nueva respiración, ella dijo: “Bueno, no me he sentido muy feliz últimamente. He estado buscando la razón, y creo que finalmente he descubierto la verdad. Ya no te amo. No tengo por ti los mismos sentimientos que pienso debe tener una mujer por su esposo. Creo que fue un error el haberme casado contigo, y ya no quiero seguir casada”.

¡Vaya! Simplemente no supe qué responder. Estaba aturdido. Me levanté y me puse a caminar por la habitación, mientras trataba desesperadamente de digerir esa información. Sé que en la mayoría de los divorcios ambas partes lo ven venir, pero de vez en cuando hay un desventurado que es tomado totalmente por sorpresa. Ése fui yo, que no me había dado cuenta de que mi esposa había decidido que ya no me amaba.

Amy se mudó del apartamento casi de inmediato para irse con una persona amiga. Hablaba conmigo sólo por medio de correos electrónicos y, pronto después de eso, a través de su abogado. Yo me quedé solo en el apartamento durante varias semanas, y le rogaba que cambiara de opinión. Sin embargo, dos meses después de esa primera bomba, Amy tenía redactados los papeles del divorcio, y entonces comprendí que nuestro matrimonio se había acabado de verdad. Sabiendo que su decisión era definitiva, y dado que no tenía un empleo ni amigos en la nueva ciudad, convine en marcharme.

Recuerdo que me puse a caminar por el apartamento, tratando de separar “mis” cosas de “sus” cosas. Pero eso era imposible, como es igualmente imposible sacar del interior de un pastel horneado los ingredientes con que fue hecho. Ya no teníamos cosas en común, sino una serie de cosas entremezcladas pertenecientes a dos personas. Al ver todo aquello, no se me permitió ver nada que fuera gris; todo era, o blanco o negro, o suyo o mío, algo que se quedaba con ella o que se iba conmigo.

Mientras hacía la inspección final después de poner todas mis cosas en un camión de mudanzas, mi atención se detuvo en la foto enmarcada de nuestra boda, que estaba en la cocina. Por un momento dejé de respirar, y luego la tomé, me concentré en los ojos de esa bonita novia, y sentí un temblor. Regresé la foto a la mesa, y me volví dolorosamente consciente de la pieza de oro que tenía puesta en mi mano izquierda. Lentamente me saqué el anillo del dedo, lo besé tiernamente y luego lo puse en la mesa junto a la foto. Después di media vuelta, me dirigí hacia la puerta y eché llave detrás de mí. En ese instante me convertí en un hombre sin hogar, en todos los sentidos.

Unas semanas después, sufrí la tremenda humillación de descubrir la repugnante verdad en cuanto a la partida de Amy. Su “racional y adulta decisión” de ponerle fin a nuestro matrimonio había sido una farsa; en realidad, había estado teniendo una relación con otro hombre por más de un año. Ésta era la “persona amiga” con quien se estaba quedando, mientras yo le imploraba que volviera. Al saber esto, se acabaron las últimas esperanzas que conservaba, y firmé los papeles del divorcio… cuarenta y ocho horas antes del Día de Acción de Gracias.

Ésta es la historia. ¿Trágica? Absolutamente. ¿Lamentable? Sin lugar a dudas. Pero la verdadera pregunta es: ¿Qué importancia tiene para ti todo esto? ¿Por qué te invité a entrar en la parte más oscura de mis íntimas pesadillas? La respuesta es, lamentablemente, porque si no has tenido una historia como ésta, puedes tener la seguridad de que conoces a alguien que sí la ha experimentado. Casi la mitad de todos los matrimonio de Estados Unidos terminan en divorcio, lo cual es un porcentaje sorprendentemente alto entre los cristianos nacidos de nuevo. Pero, a pesar de que las iglesias de este país están llenas de todos estos “nuevos solteros”, la iglesia en general no tiene idea de cómo reaccionar, relacionarse con, o responder a las necesidades de multitud de personas que tienen el corazón roto.

Creo que el primer obstáculo a vencer es el asunto de la identidad. Permíteme explicarme. El año pasado me hice dolorosamente consciente de cómo, cuándo y dónde se utiliza la palabra “divorciado”. Aparece incluido en una lista con el encabezamiento “Estado civil”, lo cual le da a la persona cuatro opciones: soltero, casado, viudo o divorciado. He visto eso en los lugares menos esperados, desde en una tarjeta de información que llenan los visitantes a una iglesia, hasta en una solicitud de seguro médico. La cuestión es que las personas se han acostumbrado a clasificar a los demás conforme a ciertos “estereotipos” sobre su vidasocial. El roblema con esto, sin embargo, es que una “persona divorciada” no existe. El divorcio es una experiencia, no una condición.

Mi divorcio fue algo me sucedió a mí, una tragedia en mi pasado. Sin embargo, esa desgracia no tiene por qué caracterizar toda mi vida de ahora en adelante. Es mucho lo que la iglesia puede hacer para ministrar a esa población en aumento de “nuevos solteros”, simplemente borrando la palabra “divorciado” de su vocabulario. Utilizar la palabra “divorcio” como un adjetivo sencillamente identifica a una persona por un horrible acontecimiento que hubo en su vida. Cuando se dice “Guillermo es una persona divorciada”, eso equivale a decir: “Es una persona con cáncer de páncreas”.

Nadie sería tan insensible para decir esto último, y por eso no tiene por qué ser aceptable decir lo primero con tanta frecuencia y naturalidad. Pero lo más deplorable y doloroso que vi en esto del chequeo en cuanto al divorcio, tuvo que ver con el ministerio en la iglesia. Yo había estado voluntariamente al margen del ministerio por casi un año, mientras me recuperaba del divorcio. Después, cuando comencé a probar las aguas, escribí a algunas asociaciones locales de iglesias, solicitando su ayuda para encontrar trabajo en algún ministerio. Una de ellas me devolvió el currículo con una planilla engrapada al mismo. La planilla contenía una serie de preguntas para saber si había estado involucrado en abuso a niños, a mi esposa, y en otras faltas. Allí, colocada muy cuidadosamente entre “Llamadas telefónicas obscenas o de acoso” y “¿Consume drogas?”, estaba la pregunta: “¿Ha estado usted divorciado?”. Fue entonces cuando entendí que, en opinión de muchas personas, yo estaba dentro del grupo de quienes les pegaban a sus esposas y violaban niños. Llené el formulario, pero evidentemente jamás volví a saber de ninguna iglesia del área.

Otro problema es la incapacidad que tiene la gente de entender lo que el divorcio hace a una persona. Lamentablemente, muchas personas bienintencionadas tratan de ayudar a sus amigos que sufren diciéndoles las cinco palabras más potencialmente destructivas que podemos imaginar: “Sigue adelante con tu vida”. Este estímulo se basa en la premisa de que en la vida del amigo no pasó nada; que simplemente hubo un accidente. Pero es un error. Aunque puede seguir respirando, el divorcio acabó con la vida anterior de esa persona.

Permíteme explicártelo con mi propia experiencia. Durante largos y continuos años me esforcé estudiando para una carrera, tuve un empleo a tiempo completo, estuve al frente de varios puestos de liderazgo en la iglesia, me casé y comencé a hacer planes para una carrera a largo plazo y en cuanto a la familia. Sin embargo, las acciones de mi esposa, de hecho, le pusieron fin a esa vida.

En un sentido real, mi divorcio asesinó al hombre y al ministro del Señor en que me estaba convirtiendo. Yo, simplemente, jamás volveré a ser ese mismo hombre. El milagro es que Dios ha levantado una nueva vida de las cenizas. Ahora tengo un nuevo trabajo y ministerio que adoro. Honestamente, no puedo imaginarme más feliz haciendo otra cosa. ¿Significa esto que mi vida actual está supliendo lo que “pudo haber sido”? No lo creo. Sin embargo, lo que sí sé es que conseguí esta vida con tiempo, paciencia y la obra constante de Dios. Por tanto, no nos apresuremos a instar a quien se ha convertido en una nueva persona soltera a “seguir adelante con su vida”, porque es posible que ella esté atrapada entre la vida vieja y la nueva. Sólo el Espíritu Santo y una abundante paciencia le permitirá a esa persona seguir adelante con su nueva vida.

Cuando comenzó mi dura prueba en agosto del 2000, conocí a un consejero de confianza, un pastor que había pasado por una situación parecida, quien me dijo algo que nunca olvidaré: “William, nada de lo que yo pueda decirte podrá hacer esto menos doloroso. Pero sí sé que si sales bien de una gran crisis, como es el divorcio, con tu fe intacta, sabrás algunas cosas sobre Dios que mucha gente jamás llegan a comprender”. Ahora, al mirar hacia atrás, veo que él tenía razón. Nunca he estado más consciente de la presencia continua del Espíritu Santo que en estos años.

Nunca antes había conocido el gozo completo y la libertad que significan ponerlo todo al pie de la cruz y venir a Dios con un corazón quebrantado y las manos vacías. Nunca había esperado, en realidad, que me gustara mi nueva vida, pero Dios fue más misericordioso de lo que yo había imaginado. Si tu has pasado por la misma experiencia que yo, o si amas a alguien que está atravesando el torbellino del divorcio, no esperes encontrar ninguna palabra que dé consuelo en esa situación. Pero si eres una persona que estás sufriendo y clamando a Dios pidiéndole fortaleza, recibirás el aliento que Dios da por medio de las palabras del apóstol Pedro: “[Echad] toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros… el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca” (1 P 5.7, 10).

Incluso si el presente te parece abrumador, puedes tener la confianza de que el futuro te abrirá las puertas para el éxito, el amor y la felicidad. ¿Cómo lo sé? Porque Dios lo dijo, y lo hizo en mí.
Sobre Nuestra Web  
 
BIENVENIDAS A LA PAGINA WEB DE "MUJERES VALIENTES" **************************** QUE ESTE PASO POR ESTA WEB SEA DE BENDICION PARA TU VIDA, Y SEAS VENCEDORA EN TODO... ASI DIOS TE CREO PARA QUE VENCIERAS TODOS LOS OBTACULOS DE LA VIDA. DIOS LAS BENDIGA MUCHO!! Image and video hosting by TinyPic
***************************** Image and video hosting by TinyPic
 
Facebook botón-like  
   
Publicidad  
   
Desde Argentina para el mundo... Dios los bendiga!!!  
 
Image and video hosting by TinyPic
 
 
  *************************** CONOZCANOS Y LEA NUESTROS TEMAS, EN VARIAS PAGINAS DE ESTA WEB TIENE SUBPAGINAS QUE SE RELACIONAN CON EL TEMA DE LA PAGINA, DESEAMOS ESTE TRABAJO QUE HACEMOS PARA USTED "MUJER VALIENTE", SEA DE GRAN BENDICION. *************************** EN ESTE ESPACIO ENCONTRARA RECOPILACION DE VARIAS PAGINAS WEB Y MATERIAL INTEGRADO POR NOSOTRAS PARA DARLE INFORMACION DE TODO LO REFERENTE AL MINITERIO DE LA MUJER. *************************** AMADAS DESEAMOS EL SEÑOR LAS BENDIGA A LO GRANDE A CADA UNA DE USTEDES, SI TIENE UNA PREGUNTA ESCRIBANOS A NUESTRA DIRECCION DE CORREO, O SINO DEJENOS UN MENSAJE AQUI. *************************** SI NECESITA ALGUN MATERIAL QUE APARECE AQUI, COMO NO SE PUEDE COPIAR EL MATERIAL DE ESTA PAGINA ESCRIBANOS A LA DIRECCION DE CORREO Y ESPECIFIQUE DE QUE PANEL ES Y SE LO ENVIAREMOS POR CORREO CON MUCHO GUSTO. *************************** CON APRECIO DE LA CREADORA DE ESTA WEB PARA TODAS USTEDES MUJERES PRECIOSAS DE CRISTO. DIOS LAS ILUMINE SIEMPRE EN SU CAMINO Y HAGA RESPLANDECER SU ROSTRO SOBRE CADA UNA DE USTEDES, DEJENOS SU PETICIONES TAMBIEN. BENDICIONES!! Image and video hosting by TinyPic
 
Hoy habia 12 visitantes (37 clics a subpáginas) ¡Aqui en esta página!
=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=